
[ ... ¿ Acaso no tengo ojos ? ¿ Acaso no tengo manos, órganos, sentidos, dimensiones, afectos, pasiones? Alimentado con los mismos alimentos, herido con las mismas armas, sujeto a los mismos males. Si nos pinchan ...¿ no sangramos ? Si nos hacen cosquillas ...¿ es que no reímos ? Si nos envenenan ...¿ acaso no morimos ? ...]

Bueniiisimoooo!!!
ResponderSuprimirgracias, Susana!
ResponderSuprimirA mi no me parece bueno, sino mucho más que eso.
ResponderSuprimirEsto está a la altura de los grandes y ya me tienes enganchado.
Enhorabuena, sigue haciendo vikingos que les estoy viendo un gran futuro en mi IMacbola de cristal.
Por cierto, ya estás enlazado en mi blog y pronto en Dibujante en la ciudad.
gracias Rose!
ResponderSuprimirjajajajajajajajaajaj!!!! me parto, tío. no tengo palabras, y cuando no hay palabras de esto o aquello, es porque todo encaja.
ResponderSuprimires bueno buenísimo!!! jajajajaja...
Hranfkell es mi favorito. hombre de pocas palabras y gestos contundentes. el texto está sacado de la famosa película de E.Lubisch y éste a su vez lo tomó prestado del señor William. ése monólogo en la película es mi secuencia
ResponderSuprimirfavorita. te la recomiendo. es genial!